Hoy en día la gente vive una vida tan superficial y egoísta que se enfrasca solo en su mundo, olvidando y no queriendo notar que existen millones de personas mas allá de si mismos.
Desde el momento que nacemos tenemos integrado en nuestro sistema de sobre-vivencia el succionar con nuestros labios para así poder recibir la leche materna que sera nuestro alimento durante los próximos 6 meses, este acto hermoso, para la madre es un estimulo para el bebe de afecto, cariño y seguridad, pero trae escondida una dosis de dependencia que hace que al momento de retirar el pezón de los labios del infante este comience a llorar, y esto por que el bebe solo desea ser atendido. No me dejaran mentir las madres que terminan con los pezones agrietados y en ocasiones sangrando por bebes llorones que aun ya sin hambre no quieren que su medio de alimento les sea retirado. Conforme el niño va creciendo (aproximadamente a los 2 años), las acciones egocéntricas también crecen de modo que no solamente es la madre a la que no quieren compartir sino también los juguetes y caramelos, los cuales valoran como sus tesoros, esto genera en los adultos que los observan: Risa y ternura, por ver el manifiesto carácter del bebe, diciendo por lo regular el padre: "Ese es mijo". La verdad a esa edad suele ser motivo de risa y ternura, pero el problema es cuando el nene ya tiene 25 años y sigue siendo egocéntrico y aun no a aprendido a compartir.
El problema de no compartir en el matrimonio.
Un hombre que no sabe compartir y que solo piensa en si mismo, es un hombre que no debería contraer matrimonio, esto porque su pareja (esposa), entrara a su vida donde él estaba acostumbrado a tenerlo todo para sí mismo (dinero;tiempo;amigos;espacio). Y una vez casado quiere seguir manejando su vida, saliendo con los amigos a la parranda y tomando decisiones unilaterales en cuanto a: finanzas,estudio,trabajo,familia,diversión, etc. Como cuando era soltero. Si él no cambia de actitud y manera de pensar con respecto a esto, entendiendo que ahora lo que tiene ya no solo le pertenece a él, su vida marital sera escenario se batallas y discusiones que pueden llegar al lamentable divorcio.
He conocido a hombres que no desean casarse y expresan abiertamente: por que voy a mantener económicamente a una mujer que ni siquiera es de mi familia; mejor solo que mal acompañado; para que me caso habiendo tantas mujeres en el mundo; llegar a casa y ver siempre a la misma mujer. Lamentablemente esta manera de pensar es la causa de relaciones de papel que solo buscan la satisfacción personal (primero yo, después yo y al ultimo yo), y nunca la de la pareja.
Esta actitud y manera de pensar en estos tiempos no solo es característico de los hombres, mujeres no se escapan, también muchas piensan de la misma manera que los hombres, esto ya dejo de ser sello solo del genero masculino ahora también las mujeres huyen del compromiso y al preguntarles los motivos dicen: Servirle a un hombre, ¿para que? ni te lo agradecen; así estoy mejor soltera; no quiero que un hombre controle mi vida; mejor sola que mal acompañada. El resumen de las excusas de hombres y mujeres es: "no quiero compartir."
Solución y conclusión.
La solución para cambiar es: "amar" a los demás, comenzando por ti mismo y los de casa. Déjame decirte que si no te amas a ti mismo no puedes amar a los demás por lo tanto no te puedes preocupar por lo demás des-interesadamente. ¿como lograr amar a los demás? El hombre natural sin Cristo no sabe amar (este es un tema que abordare en otra ocacion), por lo que debe venir a los pies de Cristo y ser limpiado de todo el trasfondo de suciedad que se ha acumulado por años para que así poder ser llenados por el verdadero amor de Cristo el cual se desparrama en el hombre que lo contiene y hara que demos a los demás el verdadero AMOR, que tiene como característica el no ser egoísta.
Hago mención primordial del compartir en el matrimonio, por que es la base de la sociedad, la familia, un niño(a) que observo en el hogar estas acciones positivas acerca del compartir, indudablemente en un futuro hará lo mismo; padres aun que no lo quieran reconocer, los hijos son el reflejo de los que ustedes son y fueron en el hogar, aunque después se hagan los desentendidos diciendo: Pero a quien salio o de donde lo aprendió. Pues de ustedes, Son el ejemplo principal para sus hijos y es nuestra la responsabilidad (me incluyo por que soy padre) de que nuestros hijos (as) construyan un mejor mañana para esta nación, sino por que creen que las personas solo buscan su interés propio, por que así lo vieron en casa, dejemos atrás el viejo dicho de: acarrea agua para tu molino, y comencemos a compartir lo tenemos a los demás, como: Amor; tiempo; talento; dinero... Tu tienes algo que compartir no lo dudes. Que Dios los bendiga.



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